![]() |
| El 'cartucho' provee el 90% de la droga que se vende en la ciudad |
Es un
mundo de miseria donde el cartón, el bazuco y la marihuana lo son todo. Allí se
congrega el hampa del bajo mundo, los colgadores.
La Calle del Cartucho es el nombre dado a una calle del
antiguo barrio Santa Inés, y por extensión
al resto del sector. Se localizaba en la ciudad de Bogotá, en Colombia. Pertenecía a la
localidad de Santa Fe. Su nombre proviene de la flor del cartucho que
estaba en los jardines de las casas.
En los años 1980 el barrio empezó a ser invadido paulatinamente por
traficantes de droga, conocidos como jibaros, indigentes, prostitutas y delincuentes lo que lo convirtió
en uno de los barrios más peligrosos donde se practicaban asesinatos, tráfico
de drogas, mutilaciones y otros crímenes que pasaban desapercibidos ante todas
la ciudadanía y donde la policía rara vez entraba y las casas y bodegas debido
a su gran descuido fueron deteriorándose ya mediados de los años 1990 la zona era impenetrable e irrecuperable.
En la actualidad, el término Cartucho se
ha generalizado, refiriéndose a cualquier zona donde el narcotráfico y las
condiciones sociales y urbanas sean similares a las de los barrios Santa Inés y
Liévano de finales del siglo XX. El sitio conocido como El Bronx, adyacente a la
antigua zona del Cartucho, provee el 90% de la droga que se vende en la ciudad. Al sur, la dinámica de la zona de trasladó también al barrio San Bernardo, que es a su vez
contiguo al Tercer Milenio.
| Niños y adolescentes perdidos por el pegante sintetico. |
Su mundo
Un mundo de ‘cartucho’, es donde viven
niños y adolescentes perdidos por el pegante sintético, el cual lo compran tan
solo con 50 o 100 pesos; ellos dicen que calman el hambre y el frió perdiéndose
en el olor de este pegante.
El bazuco en la aceras es el diario vivir de los adultos
en estas calles, perdiéndose así en un mundo de humo, desilusión y mentira. El ambiente asfixia. Los propietarios de bodegas calientan
agua para arrojarla sobre los adictos en su afán por librarse del olor.
| El bazuco en las aceras es el diario vivir de los adultos. |
El negocio
Los habitantes
de este sector, Viven en carros de balineros o en la calle. Cuando el hambre es
insoportable, comen una mezcla de sobrantes, comida que la noche anterior ha
recolectado en los restaurantes del centro de la capital una mujer llamada Doña María, vende a 200
pesos a la que llaman combinado, tra de todo: Arroz, lentejas, pollo, etc.
Una papeleta de bazuco vale allí 200
pesos. En el mercado negro de Santa Fe de Bogotá cuesta 500 pesos. Con la
marihuana ocurre algo similar. La cantidad suficiente para drogarse durante un
día se compra por 50 ó 100 pesos, mientras que en otros sitios de la ciudad
vale 300.
Los expendedores de pegante adquieren en
el comercio un frasco en 1.000 pesos, y venden su contenido en pequeñas
cantidades por 50 ó 100 pesos, en trozos de papel o en botellas. El negocio es
lucrativo. Por cada envase ganan 3.000 pesos.
Los pegantosos son niños que ya
perdieron toda esperanza. Les dicen así, porque inhalan durante todo el día los gases
del pegante. Lo consumen sin saber que en pocos años sus pulmones estarán
totalmente destruidos.
Todos los días, a las 4 de la tarde,
llegan dos hombres, reconocidos por los habitantes del Cartucho, como agentes
del F-2, en busca de los vendedores. Vienen por el impuesto. Cada expendedor de
droga paga una cuota de 2.000 pesos diarios.
En
ocasiones los cartoneros hacen las veces de enlaces entre las ollas y los
compradores que prefieren evitar ser conocidos allí. Eso también tiene un
precio, porque quien hace el favor saca un porcentaje en dinero y droga, y
entrega finalmente al adicto una parte.
La
venta de cartón es uno de los medios para sobrevivir. El archivo es considerado
como una joya en bruto. Lo pagan a sesenta pesos el kilo y una paca de papel a
300, la botella, si es de champaña, vale 700.
Quienes
ruedan con mejor suerte tienen un carro de balineros que alquilan en 100 o 500
pesos por un día. Para ellos, ese es su único capital. Un vehículo de este tipo
vale 7.000 pesos.
| Al sur, la dinámica de la zona de trasladó también al barrio San Bernardo, que es a su vez contiguo al Tercer Milenio. |
Solución
A finales de los años 1990, durante el gobierno de Enrique Peñalosa, se decidió
recuperar esta junto con otras zonas de Bogotá por lo que se decidió demoler todo
el barrio para construir en su lugar el Parque Tercer Milenio. A pesar de los disturbios generados
por la demolición y la no reubicación de sus habitantes, el Parque se inauguró
en el año 2000.
| Ex habitante del 'cartucho' Nury Amparo |
Nury Amparo León ex habitante de la calle del ‘cartucho’
nos cuenta: “la dignidad mía es saber, que soy una persona, que hoy en día trabajo con la población de la calle, y con el sueldo que me gano
tranquilamente, es para poder pagar un arriendo, para poder comer”.
![]() |
| Cualquier lugar invadido por habitantes de la calle, lo llaman el nuevo 'cartucho' |
El
problema sigue
Más de 2 mil habitantes de la calle se
concentran en dos cuadras del centro de Bogotá. Para muchos residentes de zonas
aledañas a la calle del Bronx, este sitio se está convirtiendo en el nuevo
´Cartucho´.
La Policía revela que estas personas
camuflan sustancias alucinógenas entre las carretas donde transportan el reciclaje.
No solo en la ciudad de Bogotá se
presenta esta dificultas, sino en muchas partes de nuestra Nación Colombiana. Cualquier lugar invadido por habitantes de la
calle, prostitutas, jibaros y demás, lo llaman el nuevo ‘Cartucho’.



.jpg)














