27 marzo 2013

AROMA DE 'CARTUCHO'


El 'cartucho' provee el 90% de la droga que se vende en la ciudad

Es un mundo de miseria donde el cartón, el bazuco y la marihuana lo son todo. Allí se congrega el hampa del bajo mundo, los colgadores.

La Calle del Cartucho  es el nombre dado a una calle del antiguo barrio Santa Inés, y por extensión al resto del sector. Se localizaba en la ciudad de Bogotá, en Colombia. Pertenecía a la localidad de Santa Fe. Su nombre proviene de la flor del cartucho que estaba en los jardines de las casas.

En los años 1980 el barrio empezó a ser invadido paulatinamente por traficantes de droga, conocidos como jibaros, indigentes, prostitutas y delincuentes lo que lo convirtió en uno de los barrios más peligrosos donde se practicaban asesinatos, tráfico de drogas, mutilaciones y otros crímenes que pasaban desapercibidos ante todas la ciudadanía y donde la policía rara vez entraba y las casas y bodegas debido a su gran descuido fueron deteriorándose ya mediados de los años 1990 la zona era impenetrable e irrecuperable.
En la actualidad, el término Cartucho se ha generalizado, refiriéndose a cualquier zona donde el narcotráfico y las condiciones sociales y urbanas sean similares a las de los barrios Santa Inés y Liévano de finales del siglo XX. El sitio conocido como El Bronx, adyacente a la antigua zona del Cartucho, provee el 90% de la droga que se vende en la ciudad. Al sur, la dinámica de la zona de trasladó también al barrio San Bernardo, que es a su vez contiguo al Tercer Milenio.

Niños y adolescentes perdidos por el pegante sintetico.


Su mundo
Un mundo de ‘cartucho’, es donde viven niños y adolescentes perdidos por el pegante sintético, el cual lo compran tan solo con 50 o 100 pesos; ellos dicen que calman el hambre y el frió perdiéndose en el olor de este pegante.

El bazuco en la aceras es el diario vivir de los adultos en estas calles, perdiéndose así en un mundo de humo, desilusión y mentira. El ambiente asfixia. Los propietarios de bodegas calientan agua para arrojarla sobre los adictos en su afán por librarse del olor.

El bazuco en las aceras es el diario vivir de los adultos.


El negocio
Los habitantes de este sector, Viven en carros de balineros o en la calle. Cuando el hambre es insoportable, comen una mezcla de sobrantes, comida que la noche anterior ha recolectado en los restaurantes del centro de la capital  una mujer llamada Doña María, vende a 200 pesos a la que llaman combinado, tra de todo: Arroz, lentejas, pollo, etc.

Una papeleta de bazuco vale allí 200 pesos. En el mercado negro de Santa Fe de Bogotá cuesta 500 pesos. Con la marihuana ocurre algo similar. La cantidad suficiente para drogarse durante un día se compra por 50 ó 100 pesos, mientras que en otros sitios de la ciudad vale 300.

Los expendedores de pegante adquieren en el comercio un frasco en 1.000 pesos, y venden su contenido en pequeñas cantidades por 50 ó 100 pesos, en trozos de papel o en botellas. El negocio es lucrativo. Por cada envase ganan 3.000 pesos.
Los pegantosos son niños que ya perdieron toda esperanza. Les dicen así,  porque inhalan durante todo el día los gases del pegante. Lo consumen sin saber que en pocos años sus pulmones estarán totalmente destruidos.

Todos los días, a las 4 de la tarde, llegan dos hombres, reconocidos por los habitantes del Cartucho, como agentes del F-2, en busca de los vendedores. Vienen por el impuesto. Cada expendedor de droga paga una cuota de 2.000 pesos diarios.

En ocasiones los cartoneros hacen las veces de enlaces entre las ollas y los compradores que prefieren evitar ser conocidos allí. Eso también tiene un precio, porque quien hace el favor saca un porcentaje en dinero y droga, y entrega finalmente al adicto una parte.

La venta de cartón es uno de los medios para sobrevivir. El archivo es considerado como una joya en bruto. Lo pagan a sesenta pesos el kilo y una paca de papel a 300, la botella, si es de champaña, vale 700.

Quienes ruedan con mejor suerte tienen un carro de balineros que alquilan en 100 o 500 pesos por un día. Para ellos, ese es su único capital. Un vehículo de este tipo vale 7.000 pesos.
Al sur, la dinámica de la zona de trasladó también al barrio San Bernardo, que es a su vez contiguo al Tercer Milenio.

Solución
A finales de los años 1990, durante el gobierno de Enrique Peñalosa, se decidió recuperar esta junto con otras zonas de Bogotá por lo que se decidió demoler todo el barrio para construir en su lugar el Parque Tercer Milenio. A pesar de los disturbios generados por la demolición y la no reubicación de sus habitantes, el Parque se inauguró en el año 2000.

Ex habitante del 'cartucho' Nury Amparo
Nury Amparo León  ex habitante de la calle del ‘cartucho’ nos cuenta: “la dignidad mía es saber, que soy una persona, que hoy en día trabajo con la población de la calle, y con el sueldo que me gano tranquilamente, es para poder pagar un arriendo, para poder comer”.





Cualquier lugar invadido por habitantes de la calle, lo llaman el nuevo 'cartucho'

El problema sigue

Más de 2 mil habitantes de la calle se concentran en dos cuadras del centro de Bogotá. Para muchos residentes de zonas aledañas a la calle del Bronx, este sitio se está convirtiendo en el nuevo ´Cartucho´.

La Policía revela que estas personas camuflan sustancias alucinógenas entre las carretas donde transportan el reciclaje.

No solo en la ciudad de Bogotá se presenta esta dificultas, sino en muchas partes de nuestra Nación Colombiana.  Cualquier lugar invadido por habitantes de la calle, prostitutas, jibaros y demás, lo llaman el nuevo ‘Cartucho’.




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